suéltate a ti misma
o sobre correr y escapar de mí
¿Cómo se sentirá correr y dejar todo atrás?
Verte a ti misma, pero no a TI sino a una especie de yo antiguo que creías ser y que poco a poco te has dado cuenta de que ya no eres. Saludarte, más bien despedirte con la mano como quien se despide de un viejo amigo. Sin tristeza o con ella, pero a mi siempre me acompaña.
Me imagino corriendo, dejando atrás casas, calles, pueblos, ciudades, ríos, montes y personas. Principalmente personas.
“No es personal” les escribiré al final de una nota a cada uno de ellos. “Lo siento, me tuve que ir”. Quizás se pregunten a dónde, o puede que les de igual, pero ellos no saben que la persona de la que se está despidiendo no es quien conocen, es una nueva versión.
O en verdad sí se están despidiendo de ambas, pero una ha muerto y la otra escapa.
He escuchado muchas veces aquella frase de “se puede huir de todo menos de uno mismo”, pero no estoy de acuerdo. Huyo constantemente de mi, quizás cada 3 años o cada 4. Dejo atrás versiones que ya no soy, que fui pero que ya no están aquí. Con esas versiones se van personas, se van amores, se van amistades y se van sensaciones, eso sí, siempre gano perspectiva.
Gano perspectiva porque siempre hay algo que me persigue. Una sombra que conoce mi nombre antes de que yo lo pronuncie. La escucho recogiendo las versiones que abandono, guardándolas todas en una caja de muñecas.
Pienso que quizás nunca dejamos de ser quienes fuimos. Quizás todas esas mujeres siguen viviendo en alguna parte de la caja. La niña risueña que anhelaba. La adolescente que amó demasiado. La chica que creyó que podía salvar a otros. La mujer que aprendió que al final siempre tenemos que correr.
Porque quedarse sería sencillo.
Volver a ocupar los mismos espacios. Repetir las mismas palabras. Convertirme otra vez en alguien reconocible, pero hay algo que me llama en la metamorfosis. Algo que me hace sentir viva.
La oruga no puede negociar con la mariposa.
La mujer que fui tampoco puede negociar conmigo.
Dejar ir para encontrar. Dejar ir para dejar llegar.


con esto quieres decir que ya no eres la uxia choni del 2019?
No somos nuestra sombra, lo que fuimos es tan solo una ilusiòn, creo que solamente te està persiguiendo eres tu misma pidiéndote que te reconozcas, que incluso los disfraces que dejas atrás como piel muerta no te pueden cambiar, . Y tambien reordate los lugares que no volverías a pisar por que seria repetir un patron. Creo que entre mas corres, mas te pierdes, màs cansado cambiar de casa, de pensamiento, de amigos, que solo sentarte y reconocer que no siempre tienes que cambiar?